Hubo un huevo de águila que cayó del nido y rodó hasta un gallinero. Una gallina lo incubó, y al nacer, la pequeña águila creció entre gallinas creyendo que era una de ellas.
Un día, un águila que volaba en el área vio a esta águila caminando entre las gallinas. Bajó a hablar con ella y le dijo: "¿Por qué estás aquí, comiendo gusanos, cuando fuiste creada para volar?" El águila que se creía gallina cloqueó y se fue a escarbar la tierra.
Así también hay cristianos que, aunque dicen seguir a un Rey, viven como fracasados, ignorando la Palabra de Dios y sin alcanzar las visiones que Él les ha dado. Somos de la realeza; debemos actuar como hijos del Rey y salir del gallinero.
"Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en quien podamos ser salvos." — Hechos 4:12
Hermano, es necesario que se prepare como misionero para la obra del Señor Jesucristo. ¡El que tenga oídos para oír, oiga lo que el Espíritu de Dios dice a las iglesias!